Chequeos médicos preventivos

A partir de los 45, revisión anual

La conclusión es clara y así lo recogían recientemente las agencias de información, como Europa Press, de voz del doctor Manuel Serrano, jefe de la Unidad de Medicina Interna de la madrileña Clínica La Luz: “Los ciudadanos de más de 45 años deberían realizarse chequeos médicos todos los años para prevenir de la posible aparición de eventos cardiovasculares, sobre todo después de que en los últimos años haya aumentado en España la incidencia de la obesidad, la diabetes o la hipertensión”.

Así, y según el doctor Serrano, los controles periódicos precisan la presión arterial, los niveles de colesterol y glucosa o el índice de masa corporal entre otros parámetros, lo que "proporciona una radiografía amplia del estado general de salud del paciente y permite actuar en consecuencia", explicó.
El problema es que en España no existe una cultura preventiva plenamente arraigada en la población ya que "tener una actitud preventiva, sobre todo a partir de la segunda década de vida, favorece un envejecimiento saludable", puntualizó el doctor. De cara al paciente, el chequeo médico no exige ningún esfuerzo añadido dado que éste "se resuelve en una mañana" se le realizan toda una serie de pruebas diagnósticas enfocadas a la prevención de factores de riesgo y patologías asociadas a los mismos.
En el caso del cáncer , por contra, su mayor incidencia contrasta con el diagnóstico cada vez más temprano de la enfermedad "gracias en gran medida a las campañas de detección precoz como las que se realizan en el cáncer de mama".
Diagnósticos tempranos
De ahí, la importancia de los reconocimiento médicos con los que se obtienen diagnósticos mucho más tempranos incluso de lesiones precancerosas, lo que permite actuar rápidamente con un menor impacto y riesgo para el paciente.
A la hora de realizar un chequeo médico es preciso tener en cuenta las características propias de cada paciente (edad, sexo, antecedentes familiares, hábitos de vida, etc.) y sus necesidades. Este aspecto diferencial determinará algunas de las pruebas así como la personalización del chequeo médico al que se someten los pacientes.
Las revisiones médicas deben tener un modelo de protocolo personalizado en las características de edad y sexo de cada paciente.
La organización del chequeo está concebida para que en el curso de una mañana puedan hacerse todas las pruebas de los protocolos de chequeo, sin perjuicio de que ocasionalmente en algún paciente puedan requerirse actividades no programadas. De modo general no es precisa la hospitalización. El programa sigue un modelo de protocolo personalizado con evaluación de riesgo cardiovascular.
Para un chequeo básico se programarían estudios de Medicina Interna en la consulta con historia clínica, exploración, estudio de función pulmonar y de composición corporal; screening analítico; ecografía de abdomen y pelvis; radiología pulmonar; ecografía y ECG; y en mujeres además ecografía de mama y mamografía.


Nutrigenómica y Nutrigenética

Dieta más que personalizada

En muchas ocasiones surgen discrepancias sobre qué dieta es mejor, cuál es la más efectiva o aquella que garantiza resultados más duraderos. Para los unos, los que consiguieron los objetivos que se marcaron cuando comenzaron determinada dieta, todo son alabanzas. Para los otros, los que no perdieron peso con la misma dieta, todo son críticas. La explicación a esta subjetividad nos puede venir de la mano de la Nutrigenómica, disciplina que estudia los efectos de los componentes bioactivos de la dieta sobre la expresión génica y como se interrelacionan estos cambios con aspectos proteómicos y metabólomicos, y la Nutrigenética, disciplina que estudia la distinta respuesta fenotípica a los componentes bioactivos de la dieta en función del genotipo de cada individuo.

El principio que se deriva de estas dos disciplinas es que el genoma de cada individuo, su secuencia genética, es el que marca qué dieta es la más efectiva en cada caso, lo que desemboca en una dieta ideada al milímetro para cada individuo, detallando qué alimentos son los mejores en cada caso y dependiendo de cada objetivo, pues no debemos olvidar que no todas las dietas están orientadas a la pérdida de peso, sino que también nos encontramos con dietas en el sentido contrario. De esta manera, se llega a dietas personalizadas para que cada persona consuma los macro y micronutrientes necesarios para prevenir enfermedades, como la obesidad, la diabetes o la hipertensión, a los que esté predispuesto.
Para el director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Boston, Estados Unidos), el profesor José María Ordovás, uno de los principales expertos a nivel mundial en nutrigenética y nutrigenómica, "las tecnologías 'ómicas' permitirán, además, a largo plazo, establecer un mapa de la salud de las personas nada más nacer, e incluso antes de su nacimiento, para prever las posibles enfermedades que tendrá pasados 20 ó 30 años", según recogía la agencia Europa Press.
De este modo, señaló, "se podrá reconducir la salud de las personas de acuerdo con su genética, al igual que se hace con las plantas para crezcan rectas, evitando los factores de riesgo y aconsejándole la mejor dieta adecuada a sus necesidades para, una vez esté fuerte, poder dejarle para que viva con una buena calidad de vida".

Primeros pasos
Hasta llegar a ese punto, este especialista indica que el primer pasó será "dejar de probar dietas al azar y basarse en la ciencia para encontrar productos que se sepa van a beneficiar a una determinada persona dependiendo de su genética".

No obstante, Ordovás ha reconocido que esta tecnología "será cara y elitista en un principio, pero en unos años será asequible para la población general y evitará el sufrimiento y el estrés que producen estas enfermedades".
Respecto al posible desarrollo de fármacos que prevengan la obesidad, este especialista ha subrayado la importancia de ser cautos ya que, lo conseguido hasta ahora se basa en "actuaciones muy específicas sobre enzimas o receptores muy concretos".
"El problema de esto --ha comentado-- es que el cuerpo humano reacciona ante esos 'ataques' y, por tanto, esos fármacos tendrían unos efectos secundarios que harían más mal que bien al individuo. La dieta consigue los mismos beneficios evitando esos efectos".




 

 

Cuida tu pelo del sol

Consejos para proteger el cabello de las agresiones del verano


La llegada del verano supone un evidente peligro para el pelo por lo que los expertos recomiendan prepararlo para su exposición al sol, al cloro de las piscinas y salitre del mar. Unos cuidados a tiempo evitarán tener que pasar por la peluquería antes de lo deseado.

Lo que si está claro es que la radiación solar es el principal factor de agresión climática para el cabello, ya que causa una fotodegradación de la melanina y la queratina, ambas fundamentales para su protección natural, y afecta a los aminoácidos que lo forman, debilitándolo. A esto hay que agregarle la acción del cloro y la sal, que lo ensucian, apagan y resecan, y lo vuelven poco manejable.
El cloro es un agente oxidante que se utiliza para purificar y desinfectar el agua. Sus propiedades pueden dañar las fibras del cabello, lo debilitan y lo dejan sin protección natural. La sal captura el agua que se encuentra a su alrededor, provocando deshidratación. Cuando la sal se seca sobre el pelo, produce también una abrasión de la cutícula. La conjunción de estos factores da lugar a sequedad, puntas abiertas, fragilidad y pérdida de brillo y de color. Además, el agua del mar altera la carga estática tanto como las propiedades elásticas del cabello, disminuyendo su peinabilidad y volviéndolo frágil y quebradizo. En cuanto al sol, sus rayos ultravioletas producen un efecto que altera seriamente las propiedades elásticas del pelo, que se manifiesta en un proceso parecido al de una decoloración química suave.

Cuidados
Hacerse un buen corte que resulte cómodo, fácil de lavar y de peinar al aire libre, sin necesidad de secador puede ser una buena opción de cara a los meses estivales. Lo mejor es utilizar un peinado que permita pasar el verano de forma cómoda y favorecedor a la vez. En muchas ocasiones es difícil compaginar las actividades del verano con un peinado impecable donde cada cabello esté en su sitio, sobre todo si tienes una larga melena. Para evitar problemas, una buena solución es el recogido, que ofrece la posibilidad de hacer todo aquello que apetezca sin que el pelo moleste. Existen infinidad de estilos actuales y divertidos que van a permitir que cada recogido sea un mundo distinto. La tradicional coleta, las trenzas y los moños son buenos recursos que puedes explotar en sus múltiples facetas.
Si normalmente si se lleva el cabello teñido o con mechas lo mejor es aplicarse productos específicos para ello, al igual que alguna crema o sérum cuatro o cinco días antes de ponerse al sol. Es aconsejable que antes de salir de vacaciones se oscurezca un poco el pelo, ya que con el sol y los efectos del cloro y la sal, éste se va aclarando cada vez más. Por lo que hay que evitar, en la medida de lo posible, toda exposición gratuita al sol durante mucho tiempo. El tinte reseca mucho el cabello, y exponerlo al sol y al agua de forma continua puede acabar con su salud.
Para ello, por ejemplo, puedes utilizar una gorra o sombrero cuando estés en la playa bronceándote.

Rehidratar
Después de la exposición al sol es aconsejable seguir una serie de pasos para que el impacto sobre la cabellera sea el menor posible. En primer lugar, es imprescindible que después de tomar un baño, sobre todo, si ha sido en la playa enjuagarse con abundante agua fría. Tampoco es inconveniente lavar el pelo a diario cada vez si se hace con un champú suave y, a continuación, una mascarilla reparadora una o dos veces por semana. Para casos de urgencia, existen mascarillas que no precisan aclarado y que son perfectas para el cabello muy castigado.
Por otra parte, si el cabello es muy seco convendría aplicarle un tratamiento rehidratante. La mejor manera de prevenir las agresiones externas es contar con una fibra capilar en perfectas condiciones. Por este motivo, los expertos capilares recomiendan un baño de aceite: separar el pelo raya a raya por mechones y aplicar con un pincel aceite de karité, jojoba, a lo largo de cada mechón, desde la raíz. Se pueden envolver los mechones en papel de aluminio o peinarlos muy bien para que se empapen de aceite. A continuación hay que cubrir el cabello con una gorra de plástico y dejar que actúe una hora o 15 minutos, si estamos al sol y, por último, lavar el pelo con agua tibia y enjuagarlo bien. Si el cabello es largo conviene sanear las puntas, cortándolas por encima de donde se inicia la separación para evitar que se sigan abriendo hacia la raíz.

Recuperación
Después de conocer algunos de los daños que produce todo lo que implica el verano, lo más importante es saber qué hacer con el cabello y desde ahí trabajar en su recuperación y mejora. En relación a este tema, el dermatólogo Rodolfo Klein menciona que en general, todos los champús y productos hidratantes son adecuados y además asegura que también serán de gran ayuda los bálsamos con proteínas como el colágeno – las que atraen moléculas de agua – y máscaras de cabello con aceites.
De esta manera, asevera que existen champús que contienen filtro solar entre sus componentes, lo que claramente “protegerá en algo al cabello contra el daño del sol”, dice. También, menciona que “hay bálsamos que además de usarse después, pueden usarse antes y durante; y por último resalta el uso de sombreros (ideal con una visera de 25 centímetros esto para proteger además la piel), los que también nos protegen al menos del daño del sol”, enfatiza. En esta misma línea, el dermatólogo dice que es igual de importante considerar a aquellos hombres que padecen de calvicie. Para ellos, se aconseja el uso de “filtros solares en spray o algunos fluidos extremos en cuero cabelludo”, lo que no sólo protege el cabello, sino también al cuero cabelludo de la radiación y del riesgo de cáncer”, sentencia.
Continuando con los tratamientos que se aconsejan para recuperar la salud del cabello después del verano, la doctora Patricia Cerda sostiene que los llamados sérums, los que define como líquidos bien concentrados en proteínas y antioxidantes de diferentes compuestos, reparan las puntas partidas, entregan brillo y suavidad y evitan su encrespamiento.
Por otro lado, añade, está el uso de la queratina (proteína que también se encuentra en forma natural en el cabello y cuya estructura se rompe con ciertos procesos, por ejemplo, el teñido), componente que según la especialista resulta ser el tratamiento “más efectivo” para recuperar el estado saludable del pelo




Dieta sana y vida saludable, las claves en este momento

Que la menopausia no te frene

Para cualquier mujer, la llegada de la menopausia resulta inevitable. Los sofocos, la alteración hormonal, el aumento de peso, la osteoporosis, la sequedad de la piel o los cambios de humor son algunos de los síntomas que acompañan a esta etapa en la vida de la mujeres que tanto miedo ocasiona. Afrontarla de la mejor manera y con los cuidados adecuados ayuda a vivir estos momentos con otra mirada.

Mantener una dieta sana y equilibrada es quizás la primera premisa a tener en cuenta. Las mujeres que entran en la menopausia deben consumir una mayor cantidad de frutas, legumbres, fibra y carne magra. Los productos lácteos, que aportan la cantidad de calcio necesaria, así como el aceite de oliva y los aceites vegetales también se hacen imprescindibles. En esta dieta hay que descartar las comidas ricas en grasa como los embutidos, productos lácteos no descremados, postres, galletas, panecillos, pasteles y frituras.
Ni que decir tiene que el consumo de alcohol no es nada recomendable durante la menopausia, ya que éste contribuye a que el calcio del organismo disminuya. El tabaco, por otra parte, contribuye a que la menopausia aparezca antes de tiempo así como que aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y cáncer.

Actividad
deportiva
Los expertos en esta materia recomiendan practicar algún deporte dos o tres veces por semana como mínimo puesto que la actividad física ayuda a conservar la flexibilidad y la fuerza muscular. Caminar o montar en bicicleta son deportes que van muy bien en esta etapa de la vida de las féminas porque aparte de ayudar a conservar la agilidad corporal ayuda a mantener o perder peso, el gran miedo de las mujeres que se acercan a la menopausia.
Es recomendable tratar de perder los kilos que se han cogido antes del inicio de la menopausia ya que el exceso de kilos aumenta los tan odiados sofocos. Éstos se tratan de una sensación de calor que recorre todo el cuerpo pero que afecta más a cuello, cara y cabeza. Su duración es muy variable, de 30 segundos a 2 minutos y puede terminar con un sudor frío. Habitualmente pasa desapercibido para el resto de las personas que te rodean.
Para tratar de evitarlos nada mejor que consumir bebidas frías y evitar las comidas demasiado calientes, mantener la habitación en la que se esté bien ventilada, utilizar prendas de algodón y transpirables. Un truco consiste en vestirse por “capas”, es decir sobreponer diferentes prendas para poder ir quitándoselas según vaya teniendo calor.

Dormir bien
Este es un buen hábito que no se debe olvidar a la hora de afrontar estos momentos. En algunos países, las instituciones encargadas de la salud han elaborado una lista de recomendaciones para obtener un sueño de calidad: establecer un horario de sueño, despertarse a su propio ritmo, realizar alguna actividad física durante el día, evitar consumir estimulantes después de las 15.00 horas, no consumir somníferos, cenar algo ligero y por lo menos dos horas antes de irse a la cama, preparar un ambiente favorable para el sueño y realizar actividades relajantes al final del día como leer un libro.

En esta etapa de la vida aprender a relajarse es indispensable. El estrés afecta a la gran mayoría de las mujeres al inicio de la menopausia y se manifiesta a través de cuadros de angustia, cambios bruscos de humor, irritabilidad y de una sensación general de malestar. La hipnosis, la sofrología, la programación neurolingüística y la acupuntura son los métodos que ayudan a controlar el estrés siempre y que sean practicados por profesionales de la salud responsables.
Evite los estimulantes, practique deporte que permita liberar la tensión y provoque una sensación de bienestar, trate de mantener un sueño tranquilo y reparador, tome un baño de agua caliente, respire profundamente y relajese.
Con estos consejos vivir la menopausia ya no serán tan insufrible ni para usted ni para los que la rodean. De esta manera, la menopausia será una etapa más en la vida de la mujer y no tiene que ser un calvario ya que este periodo puede alcanzar en muchos casos un tercio de la vida.